Episodio 1

Un cómic de varias viñetas con Nukoo, un pequeño castor con gafas y un suéter verde azulado, y Flowkï, un zorro blanco chef con un gorro azul y una chaqueta naranja.
Viñeta 1: Nukoo está sentado en un escritorio de madera en una habitación acogedora con estanterías a ambos lados y una gran ventana que muestra colinas, nubes y el sol afuera. Sobre el escritorio hay un portátil, un cuaderno, una taza de café, un pequeño globo terráqueo y una planta. Nukoo se toca el estómago y dice «Tengo mucha hambre» mientras aparece un pequeño sonido de estómago rugiendo.
Viñeta 2: Un texto dice «Parece que hoy Nukoo quería comer algo». La escena pasa a una cocina. Nukoo abre un frigorífico alto que está completamente vacío. Mientras mira dentro dice «Quiero comer» y su estómago vuelve a rugir.
Viñeta 3: Un texto explica «Nukoo tiene mucha hambre». Nukoo está tumbado en el suelo frente al frigorífico abierto, agotado por el hambre. Dice con humor «Está bien, comer no es tan importante…» aunque claramente se le ve débil y hambriento.
Viñeta 4: En la cocina se oye un sonido fuerte: «DING DONG», alguien está llamando a la puerta mientras Nukoo sigue tirado en el suelo junto al frigorífico abierto.
Viñeta 5: Flowkï el zorro aparece sobre un fondo azul con patrones, sonriendo y hablando al lector. Su bocadillo dice «Hoi, ¿cómo está mi amigo?»

Episodio 1 🍳

Hoy Nukoo estaba estudiando. Leía con atención, página tras página. Pero algo no iba bien.

Su estómago no dejaba de hacer pequeños ruidos. El frigorífico estaba vacío. Y poco a poco, la energía de Nukoo empezó a desaparecer.

A veces olvidamos algo muy sencillo: aprender también necesita energía.

Nuestro cerebro trabaja mucho cuando leemos, pensamos y resolvemos problemas. Y, como el resto de nuestro cuerpo, necesita combustible para seguir funcionando.

La comida ayuda a nuestro cerebro a concentrarse, pensar con claridad y seguir aprendiendo.

Incluso la mejor sesión de estudio no funciona bien con el estómago vacío.

Por suerte, un amigo llegó justo a tiempo.

Aprender es importante. Pero cuidarnos también lo es.